Cronista de raza con una versatilidad única, escritor y director de cine. Hizo de la amistad un culto. Afrontaba un serio problema de salud y estaba internado. Tenía 56 años. Fue un villamercedino de ley.
A los 56 años falleció el periodista Alfredo Salinas. En la última semana su salud se agravó y no pudo reponerse, mientras permanecía internado en el Hospital de la Villa. Su partida, en la tarde de este viernes 11 de septiembre, causó conmoción en su ciudad natal donde dejó una huella como periodista y escritor. Un vacío que cualquier rincón de la ciudad va a extrañarlo. Un adiós que es difícil de digerir.
Su vida se apagó mientras sus amigos andaban revolucionados sin entender que le había llegado la hora, y los dejó con la voz atragantada, con tristeza, con los ojos mojados, con el alma sacudida y con las ganas del último café. Alfredo construyó vínculos por todos lados y supo cómo conservarlos a lo largo de su vida. Cosechó afecto porque la amistad tenía para él un lugar de privilegio, era un regalo poder compartirla. Hizo todo para que las personas que lo conocieron, nunca lo olviden. Era imposible no quererlo.
Sara, su única hermana, lo acompañó en la intimidad de su enfermedad, hasta el último segundo, cuando entró en un cuadro irreversible. Alfredo tenía tres sobrinos, y a su mamá “Chochi” Díaz de 96 años, que era su gran valor. Se fue con el amor acumulado de mucha gente. Seguramente en otro plano irá a reencontrarse con los abrazos y los tangos del querido “Pototo”, su papá; y con los amigos que partieron antes y lo estarán esperando para compartir las anécdotas de tantas tertulias.
Fue un apasionado y protector de los animales. En sus días de internación le preocupaba mucho que se habían quedado solos, y ahora ellos lo perdieron a él. En sus redes sociales compartía fotos que describían cómo ese amor perruno lo hacía tan feliz.
Nació el 25 de noviembre de 1969. Trabajó en medios de comunicación, gráficos, radiales y televisivos, en las ciudades de Villa Mercedes y San Luis, durante 30 años. Integró equipos de prensa institucional en diferentes áreas del Gobierno, y actualmente era corresponsal de Agencia de Noticias San Luis. Además su trayectoria marca un paso por la función pública ya que integró la Comisión de Derechos Humanos del Gobierno provincial.
Su carrera la transitó también entre la literatura y la producción audiovisual. Fue escritor y director de cine. Publicó una importante producción literaria sobre el misterio, la historia y distintas temáticas relacionadas a la provincia.
En 2006 lanzó su primer libro: “Pastora, el enigma del Monte Albornoz”. Fue durante los festejos por el 150° aniversario de Villa Mercedes. La obra posteriormente fue adaptada al cine.
Le siguieron “Mano de hierro, mano de trapo” y “Benicia en Blanco”, que conformaron una trilogía protagonizada por Fabio Picasso, un periodista dedicado también a investigar episodios sobrenaturales. También “La Pasión Según Román”.
Publicó, por otra parte, los ensayos periodísticos Juana Koslay, cuna de la Puntanidad y San Luis en el misterio.
Su trayectoria como periodista la comenzó hace más de 30 años. Durante una década escribió las noticias policiales de Villa Mercedes, primero en La Voz del Sud y luego en El Diario de la República. También fue redactor para las revistas El Bohemio, La Nota, El Candidato y Arcadia, y tuvo experiencia en radio y televisión. Pasó por las emisoras Contemporánea, Acuarela, Mediterráneo y LV15, además de participar en producciones para Supercanal y Canal 13 de San Luis. En los últimos años también hizo radio en Villa Mercedes.
Abrazaba los sueños hasta que los hacía realidad. Amó entrañablemente a Villa Mercedes, y su ciudad hereda un legado que puede apreciarse en su obra.