La mayoría tiene entre 35 y 45 años y casi la mitad cursa el último tramo del secundario. El trabajo, la paternidad temprana y la falta de apoyo familiar aparecen entre las principales causas de abandono.
Por Astrid Moreno García Dione
El 25% de los argentinos finalizó el secundario después de los 25 años o aún no logró completarlo. En San Luis, las Escuelas Públicas Digitales para Adultos (EPDA) reúnen a 2025 estudiantes, en su mayoría de entre 35 y 45 años. Además, casi la mitad cursa el último tramo del nivel medio. Entre las principales causas de abandono aparecen la necesidad de trabajar, la paternidad temprana, el desinterés y la falta de acompañamiento familiar.
Un informe realizado por Argentinos por la Educación reveló que en el país el 74,6% de los jóvenes de entre 19 y 24 años terminó la escuela secundaria, lo que representa un crecimiento de 12,7 puntos porcentuales en la última década y ubica a la Argentina detrás de Perú, Chile, Ecuador y Colombia.
Las mujeres presentan mayores niveles de egreso que los hombres, con una diferencia de ocho puntos porcentuales. Además, el estudio identificó a la brecha socioeconómica como el principal factor de desigualdad: seis de cada diez jóvenes pertenecientes al quintil de menores ingresos finalizan el secundario, mientras que entre los sectores de mayores recursos la cifra asciende a nueve de cada 10.
En la provincia funcionan las Escuelas Públicas Digitales para Adultos (EPDA), un dispositivo que depende de la Universidad de La Punta (ULP) y permite a personas mayores de 18 años completar sus estudios. Actualmente cuenta con una matrícula de 2025 alumnos, de los cuales 513 se incorporaron este año y otros 278 se encuentran en condiciones de egresar.
“Hay una tendencia al crecimiento de la matrícula. Eso es importante y marca un punto positivo: la gente quiere finalizar sus estudios para acceder a mejores oportunidades laborales”, destacó el director de Capacitación y Enseñanza Escolar de la ULP, Luciano Páez.
Las EPDA funcionan en más de 60 sedes distribuidas en toda la provincia bajo una modalidad semipresencial, que combina clases presenciales y actividades virtuales. El cursado se organiza en los turnos mañana, siesta y tarde-noche, con una carga horaria de 12 horas semanales, que pueden distribuirse en dos jornadas de seis horas o tres de cuatro.
La matrícula se distribuye en cuatro trayectos. Actualmente, el 40,6% de los estudiantes cursa el tercer trayecto, correspondiente a quinto y sexto año del secundario; el 34% integra el segundo trayecto, destinado a quienes adeudan desde tercero o cuarto año en adelante; el 23,8% realiza el primer trayecto, para completar el nivel medio; mientras que el 1,6% restante corresponde a la modalidad de articulación, dirigida a quienes aún tienen pendientes estudios primarios.
El grupo más numeroso de estudiantes tiene entre 35 y 45 años. Sin embargo, también concurren personas de mayor edad y muchos jóvenes de entre 19 y 23 años que abandonaron el secundario y buscan retomarlo.
“La mayor parte del abandono escolar se ocasiona entre cuarto, quinto y sexto año del nivel secundario. Empiezan a influir diferentes factores. Puede ser la cuestión laboral y la necesidad de ayudar a la familia, la falta de interés, la paternidad joven o la falta de acompañamiento de los padres o tutores”, señaló Páez.
En lo que va de 2026 se registraron 401 bajas, equivalentes al 16,5% de la matrícula. Sin embargo, el funcionario aclaró que, en muchos casos, el abandono no es definitivo, ya que numerosos estudiantes vuelven a inscribirse al año siguiente o incluso a los seis meses.
“No los dejamos solos. Tratamos de ver en qué instancia quedaron, qué posibilidades hay de continuidad y cómo acompañarlos. Siempre tratamos de que se reinserten nuevamente en el sistema”, aseguró.
Y agregó: “Tenemos casos de alumnas que asisten con uno o varios de sus hijos o que por trabajo se les complica asistir, entonces buscamos la manera de acompañarlas. Tratamos de encontrar alternativas, incluso facilitar dispositivos o herramientas cuando es posible. Porque entendemos que quien está en EPDA quiere terminar”.