El aglomerado sanluiseño registró un fuerte descenso y se convirtió en el tercero con menos desempleo a nivel país.
La desocupación del Gran San Luis cayó en el cierre de 2025. De acuerdo al Instituto Nacional de Estadísticas y Censo (Indec), el dato se ubicó en el 1,5% en el 4to trimestre. Se trata de un descenso de 1,7 puntos porcentuales respecto a la anterior medición (3,2%) y 0,3 con el número de 2023 (1,8%).
El informe oficial refleja que el desempleo en la provincia continuó en descenso y se mantuvo en niveles inferiores al promedio nacional. En el país la tasa subió a 7,5%, lo que significó 0,9 puntos porcentuales más y afectó a más de 1,7 millones de personas.
El indicador local (que abarca a la ciudad de San Luis, La Punta, Juana Koslay y zonas aledañas) es el más bajo de la actual gestión de Claudio Poggi que tiene a la generación de puestos de trabajo como una política central de su Gobierno con el impulso de políticas que promueven nuevas fuentes de empleo.
En el 1er trimestre de 2024 fue de 3,5%, en el 2do y 3er llegó al 4,1% y el año finalizó con un 2,9%. El 2025 abrió con una suba a 3,4% en el 1er trimestre, luego pasó a 4,2% y al mencionado 3,2%.
De esta manera se posicionó entre los aglomerados urbanos con menor nivel de desocupación del país, de acuerdo con el relevamiento del Indec, que contempla un total de 31 aglomerados.
En el 4to trimestre de 2023 el índice fue de 11,3% (unos 14 mil puntanos), mientras que, en el mismo periodo pero del 2025 bajó a 8,3% (10 mil).
La actividad, por otro lado, presentó otro escenario: en el cierre de 2025 fue de 45,2%. Se trata de 0,6 p.p menos que el trimestre anterior (45,8%) y 3,4 p.p en comparación al 4to trimestre de 2023 (48,6%).
Más del panorama nacional
Las tasas de actividad y de empleo se mantuvieron estables en el período analizado, de acuerdo al indec. La tasa de actividad, que mide la población económicamente activa sobre el total de la población, alcanzó el 48,6%, mientras que la tasa de empleo, que considera la cantidad de personas ocupadas, se ubicó en 45%, lo que implica un retroceso de 0,4 p.p respecto al trimestre previo y de 0,7 en relación con el mismo período del año anterior.
Si se pone el foco sobre la formalidad de los trabajadores, se observa que solo 56,9% de esos 13,5 millones de ocupados está formalizado, mientras que 43% está en lo que se conoce como “en negro”.
El aumento de la desocupación impactó con mayor fuerza en la población joven. Para las mujeres de 14 a 29 años, la tasa aumentó 3 p.p. Entre los varones del mismo grupo etario, la suba fue de 3,7.
En cambio, en los grupos de 30 a 64 años, tanto en mujeres como en varones, los indicadores de desempleo permanecieron estables.
Si a los desempleados, se agregan los ocupados y subocupados que buscan empleo, el 30% de la población activa presiona sobre el mercado laboral en búsqueda de una ocupación.